Cinco guías sobre los trabajos que un artista electrónico independiente tiene que sacar adelante de verdad. Cada una detalla lo que exige el trabajo antes de decir una palabra sobre cómo lo hacemos, y cada una termina con los casos en los que no somos la opción adecuada.
Un marcador en el que nuestra columna gana todas las filas no te dice nada, porque nadie publica nunca aquel en el que pierde. Así que estas guías hacen lo contrario: primero describen los requisitos del trabajo, y dejan para el final el límite honesto de lo que hacemos.
Cuando una herramienta concreta es relevante para un dato, un cambio de política, un modelo de precios, una ventaja real, se menciona en el texto, de forma neutral. Si buscas una comparativa directa herramienta por herramienta, el blog las tiene, y ahí aparecen todas.
Plazos de los que alguien responde, feedback lo bastante concreto como para actuar y los oídos adecuados en lugar de los más oídos.
Una URL que aguanta toda la campaña, analíticas que identifican el canal y algo que queda después del clic.
Dónde vive el archivo, de qué depende el desbloqueo y si el email que capturas sirve después.
Una lista que se llena sola, una entregabilidad que aguanta dos años y un envío que sirve tanto a DJs como a fans.
Un destino que conserva algo, un mínimo que puedes permitirte perder y un reparto honesto de a dónde va el dinero.
Esos viven en el blog, donde podemos nombrar cada opción y decir dónde gana de verdad cada una.
Feedback de demos, enlaces de lanzamiento, gates, outreach y alcance de pago, hecho para artistas electrónicos, todo en un mismo sitio, para que el fan que ganas en uno aparezca en el siguiente.